miércoles, 5 de enero de 2011

Ese pececito tricolor


El cristal
preserva al entorno del pez, milagro
del agua esférica en mitad del salón, conteniendo
una naturaleza distinta, incapaz
de aburrimiento.
Cuán extraño y habitual resulta
un pez nadando sobre la mesa del comedor. Giran
sobre sí mismos, a veces
aparecen suicidados sobre el tapete de ganchillo.
Generalmente mueren
de hipotermia
por un cambio brusco de su entorno –todo– bajo el grifo.
(Entonces parque, palita y caja de cerillas;
o la pragmática cisterna).
O quizá mueran de angustia o de nostalgia; quizá el pez,
que da vida al salón y alecciona
a los niños sobre el duelo,
sí sea capaz de aburrimiento.



De Permanecer (Tigres de Papel, 2015)


5 comentarios:

Sofía Serra Giráldez dijo...

Me gusta,:))))...ME GUSTA MUCHO.
Un beso, Rebeca

Rebeca Álvarez Casal del Rey dijo...

Muchas gracias, Sofía, un megusta siempre hace ilusión.

msmunuera dijo...

La HOSTIA. Baltasar es idiota por no haber traído ese poema a mi cabeza. Le odio, le odio, le odio.

alf ölson dijo...

Preserva al entorno del pez que no al pez. Muy buena esa precisión, da qué pensar, da.

Rebeca Álvarez Casal del Rey dijo...

María, tomaré tu apreciación sobre el rey mago como un cumplido.
Alfonso, me tomaré tu qué pensar cada ocho horas.
Os quiero!