viernes, 30 de septiembre de 2011

Dos poemas de Luis Feria

EL ARMARIO DE MAMÁ
MAMÁ se olvida la llave del armario
Sésamo ábrete: dentro
una gota de agua para verse mejor;
los pétalos que le sobran de la piel,
el pomo del que se unta el sol,
el cascabel para apariencia alegre,
los zapatos gastados de nadar para atrás a joven,
los ojos azules que se quitó porque el mar la perseguía,
sus manos que nos roban del peligro,
y al fondo el fondo al fondo
Yo,
hace mucho, allá lejos, muy antes de nacerme.



EN EL ÁLBUM DE
GABRIELA PRO

GABRIELA anda con los pies del musgo;
no roza el aire con su planta queda.
¿Quién trajina en la casa? Ella, andorina,
que al aire de su vuelo nos enhebra,
nos coge de la mano. Transcurrimos,
entramos en su corro: ya el dolor no nos quema.

Al abrir el zurrón saca su infancia:
todos los niños son de nochebuena.
Cuando bulle la luz no se atardece,
las piedras se hacen cuna, la nieve nos conlleva.
Qué limpios nos respira por su herida;
el amor sólo es un chorro de agua fresca.

Un día que está escrito nos negará tres veces;
un viento duro golpeará sus puertas.
Lámparas que encendía su alma clara,
hierba de infancia entre las hierbas, hierba...
Ah, niña libre, buscarás el mar:
el ruedo de tu enagua se ha cortado las trenzas.
Hacia la vida vas, de la vida has venido:
que tu vida sea justa cuando pises la tierra.