lunes, 17 de octubre de 2011

Piedra


                             
Tú también serás polvo, junto a nuestras cenizas.

Ensangrentado altar que nos sirvió de almohada,
te pintamos, esculpimos y arrojamos
contra el enemigo.
Tú, inerte, no nos juzgaste,
mientras en nuestras manos afilabas guadañas.

Testigo mudo y ciego y quieto
de nuestras vidas reducidas a instante.
Caminamos sobre ti y tú
no dices nada.
Hacemos de ti muros,
iglesias, corazones,
hasta llegar a hundir
en ti nuestras raíces.

Eterna montaña reducida a guijarros.

El viento, el agua, el hombre,
te dinamitarán
y tú
te harás pedazos.
Serás escombro y lápida,
y sellarás la tumba que encierre nuestros huesos.

Mientras, podré sentarme a descansar sobre una piedra,
al borde del camino, al margen de la Historia.


(Para mi abuela)

De Permanecer (Tigres de Papel, 2015)